La inflación se colocó alrededor del 3.8%, según evaluaciones de BBVA Research y Banxico. Esta cifra permite que los precios no se disparen y que la moneda conserve estabilidad, factores cruciales para cualquier plan financiero, sea de una empresa o un hogar.
Sin embargo, mientras la inflación ofrece un respiro, el crecimiento del Producto Interno Bruto apenas superó el 0.3%. Este avance quedó muy lejos de las previsiones optimistas para el año, reflejando una economía que se mueve con lentitud y sin un motor potente.
Economía mexicana en 2025: estancamiento de la actividad industrial y la demanda interna
Uno de los sectores que muestra mayores dificultades es el industrial, que sufrió una caída durante el tercer trimestre. Esta sección fundamental de la economía no logra recuperar el ritmo necesario para impulsar un crecimiento sólido. Mientras tanto, la demanda interna sigue siendo un desafío. A pesar de los discursos oficiales que hablan de estabilidad y control, el mercado interno no presenta un dinamismo que permita romper con esa sensación generalizada de estancamiento.
Esta mezcla crea una atmósfera de precaución. El país logra esquivar una recesión formal, pero sin una recuperación visible que devuelva confianza. Tanto empresarios como consumidores enfrentan incertidumbre, lo que se traduce en decisiones más conservadoras, limitando un círculo virtuoso de crecimiento y consumo.
Retos y perspectivas para 2026
En medio de este panorama, hay indicios de progreso, sobre todo en la inversión pública, que para el próximo año tendrá mayores recursos asignados. Este aspecto es una luz que apunta a la posibilidad de cambios en la infraestructura y servicios que podrían detonar actividad económica. Sin embargo, la senda por delante requiere acciones firmes para mejorar la certidumbre del entorno, además de políticas que incentiven la inversión privada y garanticen la seguridad.
El cierre de 2025 expone la necesidad urgente de superar un estancamiento que podría prolongarse si no se toman medidas adecuadas. Para México, el desafío inmediato no solo es mantener la estabilidad financiera, sino construir las bases sólidas de un crecimiento sostenible que genere confianza y desarrollo para la mayoría.
