La Secretaría de Bienestar comenzó recientemente con la dispersión de recursos en cuatro programas prioritarios que forman el eje de este esfuerzo. En total, la red de apoyos suma ya a cerca de 42.9 millones de derechohabientes. Lo que llama la atención es la llegada de 7 millones de familias nuevas que acceden por primera vez a estas ayudas, impulsando el listado total con unos 10 millones de nuevos beneficiarios.
México aumentará la inversión social histórica para 2026
Entre los programas destacan la Pensión para Adultos Mayores y diversas iniciativas enfocadas en mujeres, además de becas y otras ayudas diseñadas para ampliar el alcance en distintos sectores vulnerables. El volumen de recursos asignado para el 2026 supera los 1.3 billones de pesos, un gasto social nunca antes registrado en el país.
Detrás de esta cifra imponente está el objetivo claro de fortalecer una red que permita garantizar mayor protección a quienes enfrentan condiciones de vulnerabilidad, desde adultos mayores hasta familias en situación de pobreza. La estrategia no solo busca la ampliación numérica, sino también la calidad y eficiencia en la transferencia de estos apoyos.
Un proceso que arranca con altas expectativas
Los primeros pagos ya se están realizando, marcando el inicio de un proceso que pretende tener un impacto tangible en la calidad de vida de millones de personas, en un contexto económico que sigue presentando retos para amplios sectores de la población. El éxito de este despliegue depende ahora de cómo se manejen los recursos y la capacidad para hacer llegar cada apoyo a quienes verdaderamente lo necesitan.
El presupuesto y la estrategia detrás de esta inversión reflejan la prioridad que el gobierno federal ha puesto en su agenda social para el año entrante. Mientras se despliegan los recursos, la atención se centra en asegurar que la promesa de inclusión y protección se traduzca en una mejora concreta para esas millones de personas que esperan un respiro en sus condiciones actuales.
