Lejos de frenar su ímpetu, el movimiento intensificó su actividad con al menos 20 encuentros adicionales antes de que concluya este año. Esto como muestra de su seriedad y compromiso con el surgimiento del movimiento político, una alternativa ante la situación actual.
Somos México, un proyecto que busca transformar el mapa político
Voces como las de Amado Avendaño y Cecilia Soto dejaron claro que este movimiento aspira a congregar cerca de 120 mil afiliados. El esfuerzo no es un impulso espontáneo: sus raíces están ancladas en el Frente Cívico Nacional y otras agrupaciones que, desde comienzos de 2025, hicieron oficial su solicitud de registro ante el INE.
Más allá de los números, este proyecto representa una oposición estructurada que quiere marcar la diferencia en la escena política. En diciembre, con la confirmación de dos asambleas adicionales a las requeridas, ratificaron su compromiso con una agenda que incluye sanciones severas contra partidos acusados de financiamiento ilícito, un tema que resuena con fuerza en la opinión pública y refleja la preocupación por la transparencia en México.
Los integrantes de Somos México no se limitan a fortalecer su base. Durante el avance en la estructuración del partido, han estrechado lazos con figuras relevantes del poder legislativo. Un ejemplo de esto fue la reunión con Kenia López Rabadán, presidenta de la Cámara de Diputados, donde abordaron propuestas de reformas destinadas a combatir la sobrerrepresentación y el uso indebido de recursos en la política.
Un ritmo rumbo a 2026
Aunque el plazo para obtener el registro formal se extiende hasta 2026, Somos México ha impuesto un ritmo acelerado en las etapas previas. Su estrategia incluye asambleas con alta participación ciudadana y la construcción de un perfil crítico que desafía a la clase política tradicional. La meta es clara: consolidarse no solo en la capital, sino también en territorios clave, mientras enfrenta el escrutinio público tan inevitable como necesario para su desarrollo.
La tarea para el movimiento es compleja. Más allá de los números y las apariciones en medios, la cohesión interna y la expansión territorial son desafíos que determinarán su viabilidad como nuevo actor político. Aún en construcción, Somos México mantiene la atención sobre sí mismo, en la búsqueda de un lugar significativo en el competitivo mapa electoral mexicano.
