Un conflicto que escaló en 2023
Las tensiones entre el empresario y las autoridades han ido en aumento, especialmente a partir del año pasado. Salinas Pliego señala que el acoso se intensificó desde 2023, justo cuando el Servicio de Administración Tributaria (SAT) incrementó las acciones legales en su contra. No es solo un asunto de números o impuestos; el dueño de Grupo Salinas insiste en que esas medidas forman parte de una estrategia para acallar su voz, que se mantiene firme incluso durante las conferencias matutinas presidenciales, donde se mencionan detalles sobre su caso.
Una deuda millonaria y un litigio político
El núcleo del conflicto está en un adeudo que asciende a 51 mil millones de pesos, cifra que el empresario debe al SAT tras perder todos los litigios fiscales en tribunales nacionales. Lo que está en juego supera la cuantía: Salinas Pliego advierte sobre un precedente que podría afectar a otros empresarios y voces críticas en el país. En contraparte, la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, ha mantenido una postura clara, asegurando que se trata de un proceso estrictamente jurídico y administrativo, sin motivaciones políticas detrás.
La denuncia en la CIDH y un pulso aún abierto
Con la presentación de su denuncia ante la CIDH, el empresario busca frenar lo que considera un ataque sistemático no solo contra sus negocios, sino contra su derecho a expresarse libremente. La batalla entre una de las figuras empresariales más reconocidas del país y el Estado no solo toca temas fiscales, sino que activa debates profundos sobre la relación entre poder económico y político en México. Por ahora, el conflicto permanece abierto, con implicaciones que repercuten en los sectores económicos y en el terreno político.
