Un crecimiento que se detuvo y las señales para 2026
La expectativa para 2026 contempla una aceleración moderada, según el Banco de México. Sin embargo, esta mejora proyectada viene acompañada por la advertencia de que la inversión privada sigue mostrando problemas. La cautela se apoya en un escenario donde las políticas públicas buscan contrarrestar los impactos de una crisis productiva persistente, que ha venido minando la capacidad de recuperación del crecimiento económico. El desafío no es pequeño: las estructuras que deberían impulsar el dinamismo comercial y productivo parecen estar esquivas a un mejor desempeño.
Economía familiar y empleo: un equilibrio frágil
Más de la mitad de las familias mexicanas, según el Consejo Nacional de Evaluación de la Política de Desarrollo Social, enfrentarán dificultades para mejorar sus ingresos en 2026. El aumento en los precios de alimentos y servicios afecta directamente el poder de compra, haciendo más difícil la vida cotidiana de millones. La inflación no es solo un número en las estadísticas; se traduce en menos tortillas, menos transporte o menores oportunidades para quienes dependen de un salario fijo.
En el mercado laboral el panorama es mixto. El Observatorio Laboral reporta que, si bien hay leves avances en la creación de empleos formales, la informalidad sigue siendo un obstáculo persistente. Ese doble ritmo del empleo refleja la complejidad de un mercado que lucha por absorber y formalizar la fuerza laboral.
Perspectivas económicas y respuestas institucionales
La Comisión Económica para América Latina y el Caribe anticipa un crecimiento del Producto Interno Bruto de 1.3% para México en 2026. Esta proyección toma en cuenta cambios en políticas comerciales y el contexto global, que aún se mantiene incierto y volátil. En este marco, la Secretaría del Trabajo implementó un aumento salarial de 13% desde enero, buscando proteger el poder adquisitivo en medio de la inflación. Una decisión que apunta a contener los daños sociales pero que también refleja una economía todavía afectada por la presión inflacionaria.
El peso de la inflación y los retos financieros familiares
Los primeros meses de 2026 trajeron también un escenario complicado para el consumo. El Instituto Nacional de Estadística detalló que cerca del 60% de la población enfrentó dificultades financieras en enero, resultado de los gastos acumulados en diciembre, la inflación y falta de planeación financiera. Estos factores condicionan no solo el gasto cotidiano sino la capacidad de reactivación económica general.
En este contexto, el análisis del Centro de Estudios Económicos México advierte que el crecimiento tan bajo acumulado en 2025 es uno de los más reducidos en las últimas dos décadas. Esta realidad subraya la urgencia de revisar y replantear las estrategias de desarrollo adoptadas en los últimos años.
El papel clave del Banco Central y la moneda frente al dólar
Mantener la estabilidad cambiaria aparece como otro desafío mayúsculo. El Banco Central ha señalado la dificultad para recuperar los niveles del peso frente al dólar previos y se mantendrá vigilante para ajustar su política si la economía muestra señales claras de mejora. La volatilidad cambiaria, en uno u otro sentido, es un factor que influye en las decisiones de inversión, las importaciones y la confianza general del mercado.
Un 2026 de retos y atención constante
Los pronósticos y cifras oficiales muestran un cuadro complejo, donde las autoridades y analistas siguen atentos a las señales económicas para modificar estrategias. La combinación de un crecimiento bajo, presiones inflacionarias, un mercado laboral dual y la fragilidad en la inversión privada forma un panorama que exige respuestas puntuales y coordinadas, buscando acelerar un ritmo que en 2025 se frenó con fuerza.
