Una demanda creciente que se traduce en cifras sólidas
La Secretaría de Agricultura en Jalisco ha revisado sus expectativas y encontró que la demanda estadounidense no solo se mantiene, sino que crece con paso firme. Este aumento en la exportación va más allá del crecimiento habitual; responde a una presión real del mercado por el aguacate jalisciense, un producto que ha consolidado su prestigio y calidad.
Esta contribución local no es menor. Jalisco aportará una porción sustancial al total nacional, previsto en más de 127 mil toneladas para la temporada. El alcance de esta cifra refleja la importancia que el estado ha ganado en la cadena productiva mexicana, donde la fruta es ya un referente internacional.
Calidad y producción bajo estándares internacionales
El sector productivo en Jalisco asegura que gran parte de este crecimiento se sostiene en una producción robusta, capaz de satisfacer exigencias difíciles. No solo la cantidad importa; los protocolos sanitarios se mantienen bajo estrictos estándares para preservar la frescura y sabor del aguacate.
Al fondo, hay un motor económico que impulsa a comunidades, agricultores y técnicos a mantener esta actividad como base económica regional. En tiempos de mercados volátiles, la estabilidad que ofrece el aguacate jalisciense es un valor para los actores involucrados.
Un consumo récord en Estados Unidos durante el Super Bowl
La ocasión es oportuna para recordar que durante el último Super Bowl, uno de los momentos deportivos más observados en los Estados Unidos, el consumo de aguacate mexicano alcanzó cifras históricas. Las ventas superaron los 350 millones de dólares, un dato que trasciende lo económico y muestra la preferencia del consumidor por esta fruta.
Programas y perspectivas que sostienen el crecimiento
Por detrás del dato, las entidades encargadas de la producción continúan con programas orientados a asegurar que este aumento no sea efímero. El reto consiste en equilibrar la capacidad productiva con las demandas internacionales, manteniendo al mismo tiempo la salud de los cultivos y el cumplimiento de acuerdos sanitarios.
Así, el panorama para Jalisco en 2026 es favorable. La dinámica exportadora no solo tiene números que avalan su éxito, sino también una estructura que apunta a sostenerse y crecer frente a un mercado estadounidense que consolidó al aguacate mexicano como un producto estrella.
