Empleo en la manufactura: una caída que resuena
Los registros oficiales muestran que la industria manufacturera perdió 237 mil 652 empleos en diciembre de 2025 respecto al mismo mes del año anterior. Detrás de estas cifras hay familias y comunidades afectadas, y la evidencia de un sector que pelea por mantenerse en pie frente a cambios adversos. El golpe fue particularmente sentido en ramas estratégicas donde la manufactura mexicana suele sobresalir, y donde ahora el dinamismo se ve comprometido.
El impacto en el sector automotriz
Si hay un sector que ha vivido con especial dureza esta tormenta es el automotriz. Este segmento enfrenta presiones no solo por la coyuntura internacional y tensiones comerciales, sino también por un aumento notable en las importaciones que golpean la producción local. Las autoridades advierten que, si las condiciones actuales se mantienen, la pérdida de empleos podría alcanzar las 350 mil plazas hacia finales de 2026, concentrándose principalmente en esta industria.
Causas detrás del declive
La caída en la producción ha ido aparejada con un frenazo en la inversión y una pérdida palpable de confianza empresarial. Estos elementos juntos forman una barrera difícil de superar para la generación de empleo en la manufactura. No se trata solo de números, sino del movimiento económico vital que estas inversiones representan para el país.
El papel de las políticas ambientales en el empleo
Otra arista que ha influido en la reducción de empleos en el sector automotriz son las políticas ambientales implementadas durante el año. Estas generaron la pérdida directa de más de siete mil puestos, afectando además entre 10 mil y 12 mil empleos adicionales en cadenas relacionadas. El equilibrio entre sostenibilidad y desarrollo industrial se presenta como un desafío urgente para las autoridades y los actores económicos.
La suma de estos factores ha creado un entorno económico complicado para la industria de México. En 2025, la recuperación del empleo manufacturero sigue sin mostrar señales claras después de una caída sostenida. La combinación de cierre de empresas, pérdida de puestos de trabajo y la presión externa delinean un periodo de incertidumbre para uno de los sectores más importantes del país.
