Errores históricos y una reacción inmediata de gobernadores
Los primeros cuestionamientos saltaron al descubrirse errores en fechas históricas y confusiones en la información contenida en los libros. No se trataba solo de fallas menores; estos errores tocaron temas sensibles que alimentaron el rechazo, sobre todo desde gobernadores opositores, quienes consiguieron amparos para bloquear la distribución en sus territorios. Un golpe claro a la estrategia inicial de la SEP.
La controversia rápidamente extrapoló la esfera educativa y se transformó en un debate político. Más voces se sumaron para cuestionar la transparencia y la apertura del proceso de elaboración. La crítica no quedó solo en los errores detectados, sino en la forma en que se gestó la creación de los textos. Muchos señalaron que la consulta fue insuficiente, lo que impactó en la aceptación social y en la calidad del producto final.
¿Dónde quedaron la perspectiva de género y la inclusión?
La ausencia de una perspectiva de género adecuada se convirtió en otro punto álgido de la polémica. Activistas y colectivos educativos denunciaron que los libros marginaban a las mujeres y que estaban llenos de omisiones respecto a las aportaciones femeninas históricas. Esta crítica se sumó a las acusaciones sobre posibles irregularidades administrativas durante la gestión de Marx Arriaga, entonces encargado del proyecto.
El cambio en la SEP y la reacción de Arriaga
En medio de la presión, el titular de la SEP decidió remover a Arriaga de su cargo, justificando que el movimiento respondía a ajustes en el perfil del puesto. Sin embargo, Arriaga aseguró que su despido fue motivado por negarse a hacer cambios en los libros bajo presiones externas. Poco después, convocó a reinstalar la asamblea general que discutía el rediseño, intentando retomar el control en un escenario cargado de controversias.
Padres de familia, actores clave en la disputa educativa
No solo autoridades y académicos intervinieron en esta discusión. Organizaciones de padres de familia expresaron su descontento con el proceso de elaboración. Señalaron fallas en la metodología y la ausencia de temas cruciales para la formación integral de los estudiantes. Los señalamientos llegaron también a aspectos administrativos, incluidas acusaciones de “moches” y omisiones relevantes en los contenidos, lo que añadió otra capa al debate.
El debate sigue abierto: entre lo técnico, político y social
Los Libros de Texto Gratuitos se han convertido en un símbolo de la complejidad que envuelve la política educativa nacional. Más allá de los aspectos técnicos, la disputa refleja tensiones políticas y sociales muy profundas, que afectan la confianza pública en las instituciones encargadas de la educación. Actualmente, las autoridades continúan revisando y ajustando los materiales, en un intento por responder a las diversas observaciones y demandas que han surgido.
