Chihuahua, epicentro de la tragedia del sarampión en México
En el mapa de la enfermedad, Chihuahua destaca con 21 de las 29 muertes registradas. Este estado se ha convertido en el foco más crítico del brote, seguido por Jalisco y Durango, que también han reportado defunciones. La concentración de fallecimientos en ciertas zonas evidencia no solo vulnerabilidades en la respuesta sanitaria, sino también la dispersión desigual del virus a lo largo del territorio.
El primer fallecimiento y la respuesta nacional
La tragedia comenzó apenas en enero, con el deceso de un hombre de 64 años en el municipio de Coalcomán, Michoacán, el 23 de enero. Desde aquel momento, las autoridades federales y estatales intensificaron la vigilancia epidemiológica y reforzaron las estrategias para identificar y atender cada caso. Hoy, la Secretaría de Salud mantiene un monitoreo diario para seguir la evolución del brote en las 32 entidades federativas del país.
Vacunación y control para frenar la amenaza
La alerta no solo radica en la cantidad de casos de sarampión en México, sino en la velocidad con la que el virus se propaga. Las autoridades insisten en que la vacunación es la herramienta fundamental para cortar esta cadena contagiosa. La rapidez del avance y el patrón geográfico de las muertes subrayan la urgencia de aumentar la cobertura y reforzar la atención médica.
Un llamado silencioso a la prevención
Detrás de estos números hay comunidades enteras afectadas, familias que enfrentan la perdida de un ser querido y sistemas de salud a prueba. La vigilancia activa que mantiene la Secretaría de Salud busca no solo contabilizar, sino anticipar y frenar esa propagación. La historia del brote aún se está escribiendo, pero cada día sin medidas es un riesgo más para miles de personas en México.
