El impacto del sarampión en la infancia de México
El grupo más golpeado sigue siendo el de los niños entre uno y cuatro años, con mil 456 contagios confirmados en el conteo más reciente. Estas cifras forman parte de un acumulado que comienza en 2025, año en que se reportaron 9 mil 850 casos, lo que señala una tendencia preocupante en la continuidad del brote.
En 2026, la entidad que concentra el mayor número de contagios es Jalisco, con 2 mil 153 casos. Sin embargo, es Chihuahua la que acumula la cifra más alta desde el inicio, con 4 mil 508 casos. Le siguen Chiapas y Michoacán, con 557 y 319 casos respectivamente. Estos números revelan la diversidad geográfica del brote y subrayan el reto que implica contener su avance en diferentes contextos sociales y sanitarios.
Una vigilancia en todos los frentes
Las autoridades sanitarias de México reforzaron la vigilancia epidemiológica en las 32 entidades federativas contra el sarampión. Para evitar más contagios, la estrategia no se limita a la contención sino que prioriza campañas de vacunación intensivas, buscando llegar a las zonas más vulnerables y mantener a la población protegida. Además, hay un monitoreo constante para detectar nuevos casos y actuar con rapidez.
Respuesta sanitaria y medidas vigentes
El seguimiento médico de quienes ya contrajeron la enfermedad es fundamental para evitar que las defunciones suban. La Secretaría de Salud mantiene un trabajo continuo, combinando la atención clínica con la promoción de la inmunización. La experiencia muestra que la vacunación es la vía más efectiva para detener la propagación del sarampión y proteger a quienes aún no han sido expuestos.
Las cifras indican un brote de sarampión que sigue activo en México y que requiere atención sostenida. Cada caso nuevo afecta a comunidades donde el acceso a la vacunación y la atención médica puede ser limitado. La experiencia reciente desafía a las autoridades y al sistema de salud, dejando claro que el sarampión sigue siendo un enemigo presente, especialmente para los niños.
