El reclutamiento constante y las redes delictivas más poderosas
Semanalmente, entre 350 y 370 personas se incorporan a las filas de las organizaciones criminales, según reporta la Secretaría de Gobernación. Es una realidad que refleja no solo la oferta laboral ilegal sino también las condiciones de vulnerabilidad en zonas donde las oportunidades escasean. Entre los grupos que concentran la mayor influencia y actividad ilícita se encuentran el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, omnipresentes en el narcotráfico, la extorsión y otras actividades criminales.
Un panorama de violencia reconfigurado tras la caída de “El Mencho”
La muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, alias “El Mencho”, al frente del Cártel Jalisco Nueva Generación, marcó un punto de inflexión. Autoridades federales reportan un aumento de la violencia en al menos 20 estados, con 62 fallecidos y 70 detenidos vinculados a esos hechos. Las emboscadas y enfrentamientos armados forman parte del escenario que obliga a desplegar vigilancia y acciones estratégicas al máximo nivel, contando con la cooperación de agencias nacionales e internacionales.
Coordinación y esfuerzos internacionales para desmantelar estructuras criminales
Los operativos conjuntos son la respuesta para intentar debilitar a los cárteles. En este enfrentamiento, la Secretaría de Marina destaca que la captura y muerte de “El Mencho” fue producto de meses de presión coordinada con las autoridades de Estados Unidos. La meta es clara: desarticular los mandos y los centros neurálgicos desde donde se controla el crimen organizado.
Desafíos a la prevención y recuperación social
Sin embargo, la lucha no termina con la caída de los líderes. La Secretaría del Trabajo ha alertado sobre la persistencia en el reclutamiento de personal por parte de estas redes delictivas, que encuentran terreno fértil en comunidades con recursos limitados. Las ofertas de trabajo ilícitas siguen atrayendo a jóvenes que no ven otra alternativa frente a la falta de oportunidades.
Un compromiso renovado frente a un problema persistente
El fenómeno obliga a mantener la vigilancia constante e impulsar la actualización de las estrategias de seguridad nacional. Las autoridades mexicanas han reafirmado el compromiso de seguir supervisando y aplicando la ley para mitigar el impacto del narcotráfico y la delincuencia organizada. Más allá de los datos y cifras, está el rostro de una sociedad que enfrenta cada día el desafío de vivir con una sombra que parece extenderse tanto por las calles como por el tejido mismo del mercado laboral.
