¿Cuál es la edad de jubilación en México y cuál en Europa?
Desde 2012, Alemania lanzó reformas que modifican la edad ordinaria para jubilarse. Para las personas nacidas después de 1964, la puerta hacia la pensión completa ya no se abre a los 65 años, sino hasta los 67 años. Esta medida se está aplicando poco a poco, reflejando una respuesta directa a la realidad demográfica: las personas viven más y el sistema necesita adaptarse para seguir siendo viable.
En México, al lado de lo que pasa en Europa, la edad de jubilación es clara. Para una pensión digna debes tener 65 años de edad.
Pero el aumento que se da en Alemania no es solo por retrasar el retiro; el cambio incorpora flexibilidad. Aunque alguien empiece a cobrar su pensión, puede seguir trabajando, siempre que cumpla con los criterios mínimos. Esa posibilidad asoma un nuevo modelo donde la jubilación no implica necesariamente dejar de aportar a la vida productiva o social.
Europa en movimiento: ¿quién se retira y cuándo?
España también ha reajustado su edad de retiro, acercándola a la media europea que oscila entre los 64 y 66 años, según género y país. Este mosaico de edades mínimas en la Unión Europea no solo refleja distintas políticas públicas, sino que es un espejo de los retos demográficos: envejecimiento poblacional, presión financiera sobre pensiones y la necesidad de equilibrar sostenibilidad con calidad de vida.
La tasa creciente de personas que prolongan su vida laboral plantea preguntas prácticas y sociales. ¿Qué significa para quienes trabajan en sectores públicos y privados? ¿Qué desafíos aparecen para trabajadores que no pueden extender su jornada con facilidad? En Alemania y otros países, estas discusiones están activas mientras se nutren de experiencias y ajustes progresivos.
Mientras México mantiene la edad legal de jubilación, el movimiento europeo pone en relieve diferentes estrategias ante un fenómeno globa. La historia que comienza a escribirse en países como Alemania no es solo un intento por mantener a flote los sistemas de pensiones. También habla de nuevas formas de convivir con el trabajo y el retiro, con impacto en la planificación personal y estatal.
