La Secretaría de Hacienda y Crédito Público anticipa un déficit fiscal equivalente al 4.1 % del Producto Interno Bruto (PIB) en 2026. Este porcentaje apunta a una ligera reducción respecto al 4.3 % previsto para 2025, una señal que busca contener el desequilibrio en las finanzas públicas sin comprometer la recuperación económica. Sin embargo, el porcentaje del déficit aún presenta presiones significativas sobre la economía nacional.
Deuda pública y su impacto en la economía
La deuda pública se proyecta en torno al 52.3 por ciento del PIB para el próximo año, un nivel que ya despierta inquietudes entre analistas sobre la sostenibilidad fiscal. Para cubrir el déficit previsto, el gobierno optará principalmente por apelar al mercado local de deuda, una estrategia que refleja la necesidad de controlar la dependencia de fuentes externas en medio de la coyuntura económica.
Requerimientos Financieros del Sector Público en perspectiva
Más allá del déficit directo, los Requerimientos Financieros del Sector Público —una medición más amplia que contempla otros gastos y obligaciones— también se estiman en 4.1 por ciento del PIB en 2026. Esta cifra pone en evidencia que el manejo de la deuda y la estructura del gasto público serán factores clave para evitar un aumento descontrolado de la deuda nacional.
Retos fiscales en la recuperación económica
La recuperación económica del país deberá enfrentar en el próximo año una compleja combinación de déficit fiscal sostenido y un posible incremento en la deuda pública, que podría escalar hasta un 54.3 por ciento del PIB. Esta situación demanda una vigilancia constante por parte de las autoridades, quienes ya avanzan en revisiones para ajustar y controlar el financiamiento público conforme se desarrolle el ejercicio fiscal. El rumbo que tome esta política será determinante para la estabilidad económica y la confianza en las finanzas nacionales.
