Ingresos en ascenso: un repunte significativo
La cifra final de ingresos totales llegó a 334 mil 327.6 millones de pesos, reflejando un aumento del 8.5 por ciento sobre lo registrado en 2024. Sin embargo, el crecimiento más fuerte vino de los ingresos tributarios, que mostraron un alza contundente del 24.9 por ciento. Este impulso se atribuye en gran medida a los pagos vinculados con las nóminas y el impuesto predial, pilares fundamentales dentro de la estrategia fiscal local.
La capital consolida su posición líder en recaudación
Además del aumento en los recursos por impuestos, la recaudación local creció en un 21.7 por ciento, consolidando a la Ciudad de México como la entidad con la mayor captación de recursos propios en todo el país. Este logro no solo habla del desempeño económico, sino también de la capacidad administrativa para fortalecer las arcas públicas sin depender excesivamente de transferencias federales.
Gasto y deuda bajo control
En cuanto al gasto, el desembolso neto total ascendió a 318 mil 165.2 millones de pesos, un 3.9 por ciento más que el año anterior. La cifra revela cómo la administración local ha manejado un incremento en la inversión pública, necesario para atender las demandas de una ciudad con una población y economía en constante crecimiento. A la par, la deuda pública mostró una ligera reducción real del 0.6 por ciento, reflejando un manejo prudente y sostenible del endeudamiento.
Perspectivas financieras y estabilidad para 2026
Estos indicadores no solo resumen un buen techo financiero al cierre de 2025, sino que también configuraron una estructura sólida que asegura la viabilidad de la inversión pública programada para el año siguiente. La combinación entre reducción en deuda y crecimiento en ingresos fortalece la capacidad de gasto sin comprometer la salud fiscal de la ciudad. Las autoridades continúan con un seguimiento riguroso, conscientes de que mantener este balance es crucial para sostener el desarrollo capitalino ante los retos futuros.
