Un plan para eliminar barreras y abrir caminos
La estrategia que se está diseñando no se conforma con los canales tradicionales. Se enfoca en reducir los obstáculos regulatorios que frenan el flujo del comercio bilateral y en crear un clima favorable para la inversión. Sectores como la minería, el desarrollo portuario, la infraestructura y la seguridad en las cadenas de suministro están en el centro de esta hoja de ruta, reflejando un compromiso por reactivar áreas que sostienen la economía de ambos países. La iniciativa trasciende las limitaciones del T-MEC y responde a la urgencia de acelerar objetivos precisos de cooperación y desarrollo económico.
Pilares de prosperidad, movilidad e inclusión
Desde la Cancillería mexicana, se informa que el plan se estructura en torno a pilares estratégicos que incluyen prosperidad, movilidad, inclusión y bienestar. Esta visión integra tanto el aspecto económico como social, buscando no solo ampliar las relaciones comerciales sino también profundizar una alianza estratégica que ya ha sido promovida por las autoridades de México y Canadá en los últimos años.
Un trabajo en equipo que atraviesa fronteras
La construcción de esta agenda involucra a delegados y representantes de diversas organizaciones comerciales y gubernamentales de ambos países. La pluralidad de voces tiene como objetivo explorar nuevas oportunidades de negocio y fortalecer sectores productivos clave para el intercambio bilateral. Este trabajo horizontal destaca la apuesta por un crecimiento más inclusivo y sostenible que beneficie a todos los actores involucrados.
Certidumbre jurídica y apuesta por la estabilidad energética e infraestructural
Un aspecto central en esta agenda es la importancia de mantener certidumbre jurídica y una colaboración estrecha para preservar la competitividad en sectores energéticos e infraestructurales. Las autoridades subrayan que la consolidación de estos ámbitos facilitará el crecimiento sostenido, impulsando la continuidad y expansión de las inversiones canadienses en México. Al mismo tiempo, se espera que el intercambio comercial se fortalezca con una base sólida y confiable.
La coordinación directa entre la Secretaría de Relaciones Exteriores y sus contrapartes canadienses mantiene el compromiso de consolidar una asociación estratégica integral. Las medidas planeadas buscan contribuir a la diversificación y al crecimiento sostenido de ambas economías, en un contexto donde la colaboración se perfila como un factor decisivo para el futuro cercano.
