En América Central y el Caribe, esa transformación encuentra caminos diversos. Aunque las instituciones reportan progresos en digitalización, ciberseguridad y despliegue de redes 5G, la marcha resulta desigual y a menudo lenta. Países como Costa Rica destacan por su impulso hacia la soberanía tecnológica, mientras otros siguen enfrentando desafíos para mejorar su infraestructura digital en un entorno que exige rapidez y resiliencia.
Divisiones y desafíos para la integración regional en infraestructura digital
En la elección para la Secretaría General de la Unión Internacional de Telecomunicaciones en 2026, se evidenciaron las tensiones existentes entre América Latina y el Caribe. Las distintas posturas políticas reflejaron debates que van más allá de la mera representación, mostrando las dificultades para encontrar un camino común en un ámbito tan estratégico como las telecomunicaciones.
Un proceso que no puede detenerse
Los responsables de estos procesos mantienen una vigilancia constante sobre los avances, conscientes de que consolidar estrategias a largo plazo es clave para el desarrollo tecnológico sostenible en la región. El foco está en fortalecer capacidades, mejorar la infraestructura y asegurar que la digitalización no sea solo un ideal, sino una realidad con impacto tangible en la vida cotidiana de las personas.
Un escenario aún en construcción
Las iniciativas en marcha revelan una región que se esfuerza por adaptar su infraestructura y políticas a un mundo cada vez más conectado. Los retos persisten, pero también las oportunidades para que América Latina y el Caribe encuentren su voz y estrategia propias en la carrera tecnológica global.
