TAMBIÉN LEE: Claudia Sheinbaum confirma descenso en migración hacia EEUU
Este enfoque se basa en principios firmemente establecidos por el derecho internacional y tratados que México apoyó históricamente. La no intervención no es solo una fórmula diplomática, es un compromiso para evitar conflictos y mantener la estabilidad entre naciones vecinas vinculadas por historia y destino común.
México apuesta por el diálogo y la no intervención de EEUU en Venezuela
Al evaluar las recientes iniciativas de Estados Unidos relativas con el país latinoamericano, urgió que toda acción debe someterse al escrutinio y respeto del marco jurídico internacional. Más allá de posturas políticas, la solicitud mexicana postula la búsqueda de soluciones mediante el diálogo y las vías pacíficas. Así, se pretende evitar cualquier escalada de violencia que pueda repercutir negativamente en la región.
El Gobierno mexicano no se limitó a un discurso diplomático interno. Con firmeza, elevó su petición ante organismos internacionales para que se garantice el respeto hacia la soberanía y la autodeterminación de los pueblos latinoamericanos. Este gesto deja en claro el compromiso de México con la preservación de la paz y la integridad territorial en un continente marcado por desafíos prolongados.
TAMBIÉN LEE: Morena, PT y PVEM confirman su alianza rumbo a las elecciones de 2027
Un horizonte de respeto y negociación
En un escenario donde la influencia de Estados Unidos, la crisis venezolana y las dinámicas regionales se entrelazan con complejidad, la posición mexicana subraya la necesidad de priorizar el respeto mutuo y los mecanismos diplomáticos. Esta postura no solo refleja la defensa de principios legales, sino también una apuesta por la estabilidad que afecta a millones de personas cuyos destinos quedan entrelazados con estas decisiones.
