El PAN sostiene que la reforma no solo busca modificar las reglas del juego electoral, sino que, en realidad, estaría diseñada para concentrar el poder político en manos de un solo partido, debilitar las instituciones encargadas de garantizar la transparencia y la equidad —en especial al Instituto Nacional Electoral (INE)—, y alterar el delicado equilibrio democrático. Según la dirigencia, la iniciativa no responde a una necesidad técnica ni a un ajuste pertinente, sino a intereses partidistas que pueden minar la pluralidad política en el país.
El PAN moviliza contra la reforma electoral de Morena
El Comité Ejecutivo Nacional del PAN lanzó la convocatoria a movilizaciones pacíficas con el fin de generar resistencia civil ante la posibilidad real de que Morena logre aprobar la reforma. Este llamado surge como una respuesta a lo que califican como un evidente retroceso en las condiciones electorales vigentes, una acción que pretendería consolidar mayorías legislativas de forma poco transparente.
En el marco de este debate político que ha encendido la discusión pública, el PAN también ha señalado la preocupación por la posible normalización de recursos de origen cuestionable en la financiación política. Una advertencia seria que implica riesgos para la integridad democrática y apunta directamente a Morena, vinculándolo con esquemas de financiamiento relacionados con el crimen organizado. Estas aseveraciones han marcado la agenda política y aumentado la tensión entre los partidos.
Un nuevo capítulo en la lucha por la democracia
A medida que el proceso legislativo avanza, la reforma electoral se ha convertido en uno de los primeros grandes enfrentamientos políticos del nuevo sexenio. Las alianzas y resistencias que se forman en torno a esta iniciativa anuncian una temporada de debates intensos, donde no solo están en juego las reglas electorales, sino el futuro del equilibrio y la transparencia en la política mexicana. Mientras tanto, los actores involucrados permanecen vigilantes, conscientes de que esta discusión puede definir el rumbo de la competencia electoral en los próximos años.
