Una reforma en puerta y el pulso político en el Senado
A partir de esa realidad, el Senado mexicano analiza una propuesta de reforma electoral impulsada por la presidenta de la República. La iniciativa plantea cambios significativos, especialmente en la asignación de diputados plurinominales y en el financiamiento de los partidos políticos. Lo que parecía un camino claro pronto se convirtió en terreno de tensiones y debates. Algunos cuestionan si la reforma será efectiva para equilibrar la distribución de escaños de manera justa, mientras que otros consideran que puede alterar el equilibrio político.
Entre los partidos, el Partido Acción Nacional (PAN) accedió a abrir el diálogo, aunque con reservas. Insiste en que el reto más urgente es frenar la creciente sobrerrepresentación legislativa, una distorsión que, advierten, pone en riesgo la pluralidad y favorece la concentración de poder. Para el PAN, cualquier cambio debe preservar ese equilibrio delicado entre fuerzas políticas para garantizar que nadie domine con mayoría absoluta.
Expertos y voces académicas llaman a la prudencia y a la equidad
En un seminario desarrollado por el Instituto de Investigaciones Jurídicas de la UNAM, especialistas en derecho electoral compartieron un diagnóstico similar: la reforma debe garantizar una representación equitativa, sin ceder a presiones ni intereses partidistas. El consenso apunta a que la reforma podría implementarse para las elecciones intermedias de 2027, aunque la falta de acuerdos claros entre legisladores plantea dudas sobre su viabilidad.
Perspectivas desde el Frente Amplio Democrático y ex miembros del INE
El Frente Amplio Democrático ha advertido sobre el riesgo de reproducir prácticas del pasado, en que el control estatal excesivo condicionaba los procesos electorales. Jesús Ortega Martínez, uno de sus miembros, refuerza la necesidad de que toda transformación se base en transparencia y pluralidad. Por otro lado, Marco Antonio Baños, ex consejero del INE, subraya la urgencia de corregir las actuales distorsiones electorales. Su llamado es claro: evitar que un partido acumule más escaños de los que reflejan realmente los votos que recibió.
El desafío legislativo: técnica, política y justicia electoral
En este ambiente, catorce expertos analizaron cómo se produjo la sobrerrepresentación en 2024 y concluyeron que el sistema necesita una redistribución más justa para fortalecer la democracia mexicana. Los legisladores no solo enfrentan un problema técnico; cargan también con la responsabilidad política de atender una desigualdad que afecta la voz ciudadana en el Congreso.
El desenlace de esta reforma marcará el rumbo de la representación y, con ello, el equilibrio institucional en los próximos años. La decisión tendrá impacto directo en la gobernabilidad y en la confianza que la sociedad deposita en su sistema electoral.
