El Instituto Nacional Electoral (INE) ha fijado el 25 de febrero de 2026 como la fecha límite para que las organizaciones interesadas celebren sus asambleas constitutivas.
La carrera hacia el registro de partidos nacionales rumbo a las elecciones de 2027
Asimismo, el Instituto Nacional Electoral (INE) confirmó el reciente registro de diversas organizaciones que aspiran a convertirse en partidos políticos nacionales. Estas agrupaciones deberán cumplir con exigentes requisitos, entre ellos la realización de al menos 20 asambleas estatales en igual número de entidades federativas o bien 200 asambleas distritales en distintos distritos electorales. Este proceso no solo mide la capacidad organizativa, también revela la voluntad de ampliar la representación política más allá de los grupos establecidos.
Rupturas y alianzas en medio de la contienda
Coahuila se convirtió en un reflejo inmediato de la inestabilidad política cuando el Partido Revolucionario Institucional (PRI) decidió separarse del Partido Acción Nacional (PAN) en la entidad. Esta ruptura de coaliciones aparece a un año de los comicios estatales, mostrando una disputa que podría reconfigurar las preferencias electorales. Morena, a su vez, no logró sumar al Partido Verde a su coalición, lo que deja la competencia fragmentada entre las principales fuerzas políticas. La dinámica marca un escenario dividido en el que el peso de las alianzas se observa más débil.
Elecciones estatales y consulta de revocación
En 2027, los habitantes de 17 estados renovarán a sus gobernadores, y la votación coincidirá con la consulta de revocación de mandato. Esta coincidencia electoral sitúa a la revocación como un elemento central en la agenda política, con potencial para influir en la percepción pública sobre la legitimidad de los gobernantes actuales. Las organizaciones recién registradas han presentado informes necesarios ante el INE, buscando asegurar su participación en este proceso desafiante.
Un campo político en transformación
El impulso de nuevos actores que buscan consolidarse a nivel nacional convive con las dificultades de los partidos tradicionales para mantener esquemas sólidos de colaboración. La autoridad electoral continúa vigilando y evaluando el cumplimiento de requisitos para validar la participación de estas nuevas fuerzas, una tarea que adquiere relevancia ante la fragmentación y las tensiones visibles en varios frentes. La coyuntura prepara un 2027 con un escenario más plural y competitivo, a la vez que pone en primer plano los desafíos para quienes buscan permanecer vigentes en la arena política.