Ansiedad, el impacto invisible de la inteligencia artificial en la salud mental
En los pasillos de muchas oficinas y plantas de producción, la IA no solo optimiza procesos, sino que también aumenta la presión sobre quienes conviven con ella. Empresas que apuestan por estas herramientas para mejorar el ambiente laboral y reducir el ausentismo enfrentan al mismo tiempo un crecimiento en los niveles de estrés vinculados a la supervisión digital constante y a la exigencia de mantenerse al ritmo tecnológico.
Estudios recientes subrayan que esta vigilancia de patrones de trabajo, sumada al ritmo vertiginoso de la automatización, no solo compromete la productividad, sino que desencadena un desgaste emocional difícil de medir. La ansiedad, en este contexto, resuena como un síntoma silencioso que afecta la capacidad de concentración y el equilibrio personal.
El temor a ser desplazado por la inteligencia artificial no se limita a México. En Europa, casi la mitad de los empleados sabe que la IA puede poner en riesgo sus trabajos. En España, hasta un 10% de los trabajadores manifiesta esta preocupación, situando al país entre los más afectados por este miedo.
Este escenario revela que la adopción tecnológica demanda no solo herramientas inteligentes, sino también un compromiso activo con la capacitación continua y la creación de entornos laborales que protejan la confianza y la salud emocional de las personas. La humanización de la tecnología es, en última instancia, un desafío compartido.
¿Puede la IA cuidar a quien la teme?
Algunos expertos sugieren que la inteligencia artificial también puede convertirse en aliada para detectar signos tempranos de estrés y apoyar el bienestar psicosocial en el trabajo, siempre y cuando su integración en las empresas se haga desde la transparencia y el respeto por las personas.
La clave está en gestionar esta transición con cuidado para que la IA no sea un factor más de ansiedad sino, al contrario, un elemento que fomente ambientes laborales más saludables y sostenibles.
Un futuro laboral en construcción
La inteligencia artificial ha dejado de ser una promesa futura para instalarse en el presente laboral. La ansiedad que provoca es un reflejo de un mundo de cambios rápidos donde las habilidades humanas necesitan reconfigurarse.
Validar esas emociones y atender la salud mental en esta nueva era es una tarea pendiente que involucra a empresas, trabajadores y sociedad en conjunto.
