Un plan integral para devolver vida al río Sonora
El proyecto contempla la construcción de 16 plantas potabilizadoras de agua y la instalación de sistemas de desinfección en varias comunidades, llevando soluciones a quienes durante años sufrieron la contaminación.
Además, seis plantas que estuvieron inoperativas por el daño serán reactivadas para ampliar el acceso al agua de calidad. Estas acciones se diseñaron con la idea de restaurar una función básica del río: proveer agua saludable a miles de habitantes.
Grupo México asume responsabilidad económica y social
Al frente de los costos está Grupo México, empresa que reconoce su responsabilidad tras años de resistencia y negación. El consorcio financiará cerca del 70 % del costo del plan, un compromiso que llega luego de múltiples estudios independientes que confirmaron el daño ambiental y social. Esta inversión refleja un giro en la postura de la empresa, que durante mucho tiempo evitó contribuir a la reparación.
El esquema no solo se concentra en infraestructura hídrica. Entre sus medidas, incluye un fondo para justicia ambiental y social, con iniciativas para apoyar a las comunidades desde el bienestar sanitario. La construcción de un hospital y programas en salud pública forman parte de este esfuerzo, mostrando que el impacto del derrame se siente en múltiples dimensiones y requiere respuestas multifacéticas.
A pesar de estos avances, las personas afectadas mantienen un reclamo constante: transparencia y seguimiento. El compromiso de autoridades federales y estatales estará bajo la lupa para evitar desatenciones o retrocesos. La restauración del río, más que una meta técnica, es una reparación necesaria para quienes dependen de sus aguas y lo consideran un elemento esencial en su vida diaria.
